En esta época del año es cuando comienzan a aparecer las temibles procesionarias del pino.
como consecuencia del cambio climático ya en el mes de febrero podemos ver largas hileras de esta oruga, cercanas a los pinos de nuestros parques.
el problema más importante es que están cubiertas de pelos urticantes que contienen una sustancia denominada thaumatopina. desencadena efectos desde irritantes a reacciones alérgicas graves, atendiendo al contacto más o menos estrecho.
¿Qué debemos hacer cuando suponemos un contacto con la oruga?
Lo más habitual es que por la apariencia que tienen y la forma de ser del perro el contacto ocurra por lamido de la propia oruga, con lo cual vais a ver qué pasa de manera agitada las patitas sobre el morro y babea. muestra síntomas de dolor.
Manteniendo la calma, debeis lavar con abundante agua la zona de la lengua, sin frotar para evitar diseminar aun más la sustancia urticante y se debe acudir al veterinario para que haga el resto del trabajo.
Se debe administrar un corticoide de acción rápida y antihistamínico. si las lesiones son extensas un antibiótico y analgésico.
Existen ocasiones en las que se deben de cubrir las necesidades de alimentación mediante sonda porque no son capaces de comer por las lesiones en las mucosas. incluso en algunas ocasiones pierden algún trocito de la lengua.
Tener precaución de no pasear por zonas susceptibles en las que puedas ver orugas es la mejor de las recomendaciones.
Artículo by: Clínica Veterinaria El Restón


